La mecanica de un BMW no es para jugar

Cuando se presenta alguna falla es común que si es un manitas o si tiene algo de conocimientos de mecánica, se piense en que si no es algo demasiado grande, lo puede arreglar por sí mismo, sin tener que llevar el vehículo a un taller. Sin embargo, antes de tomar una decisión es preferible pensar si en realidad vale la pena correr el riesgo de intervenir por cuenta propia, ya que los coches de ahora son mucho más complejos que los de antes.

Esto debe tenerse muy presente si su vehículo no es tan convencional, como suele suceder con grandes marcas de coches, como por ejemplo la BMW. La marca bávara es una de las que tiene sobre ella la creencia de que, para lograr el rendimiento que les ha hecho ganarse renombre, han tenido que aplicar un diseño avanzado; y aunque gran parte de sus piezas son las mismas que cualquier otro vehículo, algunas difieren precisamente para mejorar su funcionamiento.

Por lo antes mencionado, muchas veces es preferible dejar las averías o problemas en manos de profesionales capacitados, así se evitará gastos arreglando lo que probablemente pueda dañar. Algunos de los contratiempos que son mejor dejar en manos expertas son:

Carrocería: aun siendo habilidoso con las manos, el trabajo que se hace con el metal no es cualquier cosa, sobre todo si se trata de la chapa de un BMW, cuyos acabados de fábrica tienen acabados muy especiales para resaltar el color. Visitando a un profesional será más que feliz y se ahorrará la pena y el caos de que su coche parezca atacado por fieras en su intento de “reparar”.

Transmisión: reparar una transmisión requiere años de experiencia en mecánica; y, además de necesitar varias herramientas específicas, requiere de mucho tiempo libre. Es tan complejo que los mecánicos deben capacitarse especialmente en la reconstrucción de transmisiones. Teniendo esto en cuenta está de más decir que, por ejemplo, una caja de cambio automática de un BMW moderno que tenga 8 velocidades, está fuera del alcance de quien no tenga preparación profesional.

Componentes de la suspensión: no suena problemático tener que cambiar ruedas y neumáticos, pero hasta allí está lo sencillo en una suspensión de BMW. Las configuraciones de la marca son muy complejas; si lo intenta usted mismo, el riesgo de hacerlo mal es demasiado grande. Es más barato mandar a componer la suspensión, que tener que reponer después el motor, si llega a cometer ciertos errores.

Los errores potenciales que podría cometer podrían llegar a ser muy graves, por eso es preferible dejarlos en manos expertas. Lo que sí es posible cuidar es el presupuesto adquiriendo recambios desguace bmw. Las piezas de segunda mano son más baratas que las nuevas y aún es posible obtener buenos resultados; y consultando en una central de desguaces se le haría sencillo hallar lo que busca.