LAS BOMBILLAS MÁS EFICIENTES PARA INTERIORES Y EXTERIORES

Una de los métodos para mejorar la eficiencia en la iluminación de un local consiste en elegir cuidadosamente las luminarias a instalar. Si pretendemos reducir el consumo eléctrico, la primera tarea es comprobar qué lámparas existen y cuales podemos sustituir.

Las lámparas fluorescentes compactas son aconsejables cuando pretendemos sustituir las luminarias tradicionales de incandescencia, porque solo consumen un 20% de lo que consumían las antiguas, y mantienen el mismo nivel de luz. Además su duración aumenta hasta 10 veces más que una bombilla tradicional, lo que le convierte en un sistema adecuado para ser instalado en grandes superficies comerciales o de hostelería.

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Pero presentan un pequeño inconveniente, y es que para alcanzar el 100% de su potencia necesita que transcurra al menos un minuto desde que se accionó el interruptor. Por eso no es adecuada ponerla en lugares con frecuentes encendidos y apagados o en los que se permanece poco tiempo. Influye mucho el empleo de una lámpara u otra si queremos mejorar el consumo energético del edificio, especialmente si contiene establecimientos del sector terciario.

Tipos de Bombilla: incandescentes halógenas, fluorescentes, de sodio, de vapor de mercurio, inducción y de LED. Si nos decidimos a ahorrar energía colocando bombillas eficientes, debemos saber que en el alumbrado exterior las lámparas de vapor de mercurio deben sustituirse por las de vapor de sodio de alta presión.

Y si tenemos una de valor de sodio de alta presión, quizás ahorremos más cambiándola por otra de baja presión. Si por el contrario las bombillas que iluminan la calle son convencionales tipo halógenas, podemos sacarlas e instalar en su lugar un alumbrado de halogenuros metálicos, que nos proporcionará un ahorro de un 70% de energía lumínica.

Si por el contrario pretendemos sustituir las bombillas del alumbrado interior de casa, lo primero que haremos es sustituir las lámparas de incandescencia por otras fluorescentes compactas, con lo que obtendremos un ahorro máximo del 70% de consumo. Y esta misma lámpara nos sirve también para sustituirla en caso de que tengamos unas bombillas halógenas convencionales.

Otra cosa que debemos tener en cuenta es que no resulta lo mismo sustituir una bombilla que su luminaria. La luminaria es el lugar donde va instalada la bombilla, y sirve para distribuir la luz y dirigirla hacia la dirección que nos interese. Actualmente las luminarias incorporan sistemas reflectores que nos permiten focalizar la luz en un punto determinado, como un cuadro u otro objeto valioso.

Y no solamente nos permite mejorar el rendimiento de la lámpara, sino que incluso nos proporciona una mejora de nuestras condiciones visuales, porque podemos ver los detalles del objeto sin esforzar la vista. La luminaria más sencilla es una regleta sencilla, que aunque tiene un buen rendimiento pierde mucha energía lumínica por toda su superficie. En cambio una luminaria de baja luminancia con reflectores parabólicos nos permite obtener el mejor rendimiento de luz hacia la dirección que nos interese.

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